jueves, 25 de junio de 2020

Full deconstruction to make a new start (Part III)

Una de las principales razones que me movieron a dar el paso de dejar H&M y buscar una mejora laboral fue el tema económico. En los últimos años había acumulado una deuda de una tarjeta de crédito y llevaba ya mucho tiempo en general llevando una vida más o menos precaria mientras apenas podía pagarla...
Así que cuando conseguí el nuevo trabajo me relajé en ese sentido. Siempre he tenido mucha tendencia a gastar y no he sido el mejor llevando mis propias finanzas, así que al comprobar que mis ingresos mensuales aumentaron considerablemente así lo hicieron mis gastos. De esta manera no me costó ni diez segundos aceptar la oferta de una tarjeta de Vodafone con unas (supuestas) condiciones magníficas y una gran línea de crédito. Así que no solo habían aumentado mis ingresos sino que ahora tenía en mi poder otra línea de crédito para lo que yo pensaba que serían "emergencias". No lo voy a negar y admito que me dejé llevar por esa falsa imagen de "poder". Por primera vez podía vivir sin medir cada gasto... sin pararme a pensar en ningún momento en el concepto "deuda+intereses"...

Los meses iban pasando y yo me gastaba todo mi sueldo antes de que acabaran... así que siempre me veía obligado a usar la nueva tarjeta a final de mes. Sin pararme en ningún momento a comprobar cómo iba la línea de crédito... Esta dinámica continuó invariable hasta varios meses después de dejar el trabajo. Lo que inevitablemente me iba llevando a darme cuenta del tremendo error que había cometido durante todo este tiempo...

Esta tercera realidad latente estalló cuando finalmente comprobé el verdadero estado de mis finanzas. Una que terminó con cualquier atisbo de esperanza. De repente no solo estaba sin trabajo, hundido moralmente y solo por primera vez en mucho tiempo, sino que además me había fundido en poco más de un año una segunda línea de crédito que triplicaba a la otra. Y aquí terminé de hundirme...como nunca antes me había pasado. Hubo una serie de días muy oscuros en los que consideré seriamente acabar con mi vida. No veía una solución aparente y solo hacía que repetirme como había arruinado así mi vida. Fueron tiempos extremadamente duros, de mucha obligada reflexión, de analizar fríamente todo aquello que me había llevado hasta esa situación. No me quedaba otra. Por primera vez tuve que enfrentarme realmente a mi propia mierda...

Un viaje relámpago a Tenerife para celebrar mi cumpleaños y reunirme con mi familia fue clave para ponerlo todo en perspectiva. Activé el modo "supervivencia" y acepté que tenía que focalizarme en la verdadera prioridad en ese momento: encontrar trabajo lo antes posible. Por suerte en Octubre me cogieron de tele-operador para una empresa de supermercados. Sin embargo las horas y el sueldo no eran suficientes para afrontar mensualmente el pago de todas mis deudas y poder simplemente "vivir". Así que comprendí que si quería salir adelante por mi cuenta tenía que buscar un segundo trabajo para sacarme un sobresueldo. Y en apenas una semana me cogieron de camarero en la sala Tango, casualmente donde hacen la mayoría de fiestas a las que asisto. Así que ya por fin en Noviembre pude "respirar" con algo de tranquilidad.

Sin embargo todo había cambiado... De repente me había convertido en un pluriempleado que trabajaba de lunes a viernes en la oficina y los viernes y sábados noche sirviendo copas. Y el poco tiempo libre que me quedaba tuvo que ser restringido drásticamente si quería recuperarme lo antes posible de todas mis deudas...algo que igualmente ya se iba a alargar muchos años en adelante. Mi vida se convirtió en un ir y venir del trabajo a casa constante, con alguna visita a mis amigos más cercanos una o dos veces al mes. Y fue algo que tuve que aceptar sin remedio. Era la única solución. Yo mismo había provocado todo eso y era mi trabajo encargarme de arreglarlo. En general fue el inicio de los tiempos más duros que he vivido, en los que he comprobado lo verdaderamente fuerte que soy. Mi mente se abrió por primera vez a nuevas posibilidades que nunca antes me había imaginado. ¿Por qué? Mi mundo entero se había roto, todos mis esquemas a la basura...así que ante tal situación en la que toda tu vida se deconstruye solo te queda una opción: Volver a construir desde cero.

Y ahí, en ese momento pude verlo con total claridad y por primera vez en mucho tiempo me sentí en PAZ. Por primera vez tenía un verdadero propósito. Por primera vez acepté verdades sobre mí que nunca me había atrevido a aceptar. Verdades que suponían tirar por tierra para siempre una serie de ideas que habían definido mi pensamiento de manera muy clara durante prácticamente toda mi vida adulta. Me explico...

Dentro de esta vorágine post renuncia de empleo se me sucedían todo tipo de preguntas sobre mi futuro laboral. Después de esta experiencia de la que salí escaldado me preguntaba: "¿hasta qué punto quiero soportar yo algo así por dinero de nuevo?" "¿qué tipo de trabajo sería idóneo para ganar un buen sueldo y que eso no suponga prostituirte por la empresa en la que trabajas?" "¿por qué le doy tanta importancia a que una principal característica de la persona sea su oficio?" "¿Acaso no soy yo y mi vida muchísimo más que mi designación profesional?" Y entonces me di cuenta... El sistema económico está creado para que las empresas funcionen así. Da igual si son medianas, grandes o conglomerados gigantescos. Todos se rigen por el principio de competencia y aumento constante de producción. Y como trabajador te exigirá cada vez más si quieres ser considerado un "triunfador", una palabra que siempre me obsesionó como una meta a conseguir...y que ahora esta más lejos que nunca. Pero si para triunfar tengo que dar mi vida por la empresa en que trabajo, entonces eso no es triunfar. Porque triunfar es lo que haces con tu vida fuera. Tu familia, tus amigos, tus pasiones, tus inquietudes... ahí es donde radica la verdadera felicidad. Así que, con esto en mente pensé: "vale Guille, ahora qué?" "si quieres evitar la empresa privada por todos estos principios que están aflorando, cuáles son tus verdaderas opciones?" La respuesta estaba clara y siempre fue algo que rondaba mi mente vagamente: Opositar. Lo más parecido a una solución que se ajustaba a mis necesidades. Trabajar para el Estado en las mejores condiciones posibles en cuanto a sueldo y comodidades. Un trabajo que me permitiría vivir cómodamente mientras disfruto de mi vida. Así que con esta idea en mente comencé a informarme al respecto y conocer un poco la dinámica. Una preparación que supondría ponerme a estudiar de nuevo y volver a reactivar mi mente como hace mucho no consigo. Sin embargo antes de nada tenía que reorganizar mi vida laboral...

Tras casi una año compaginando ambos trabajos estaba realmente cansado. Y si quería tener tiempo para dedicarle al estudio necesitaba buscarme un único trabajo con mejor sueldo para así poder seguir afrontando el pago de mis deudas. Incluso acepté que este trabajo debía ser algo "fácil", de "menor" categoría como diría antes. Al fin y al cabo necesitaba estar con mi mente lo más serena posible. Y un trabajo como dependiente de tienda o incluso cajero de supermercado se perfilaban como los más idóneos en este sentido. Así que tras un mes buscando en Agosto de 2019 me cogieron en Mercadona en donde trabajo como frutero hasta día de hoy...

Ha sido lo más difícil de mi vida aceptar estar donde estoy, asimilar todas las decisiones que me han llevado hasta este momento. Definitivamente soy una persona diferente. Esto me ha marcado para siempre. Pero estoy bien, estoy sereno. Tengo seguridad laboral, un sueldo decente y un proyecto de futuro verdaderamente realista. Y ahora, cuando miro con retrospectiva he aprendido a no arrepentirme de nada. Todo fue necesario. Todo pasó porque tenía que pasar. Y lo mejor es hacer las paces con eso y seguir adelante.

Porque al final siempre puedes volver a empezar...



Pasado el tiempo, curadas las heridas es el cariño y los buenos recuerdos lo que permanece.

Full deconstruction to make a new start (Part II)

En 2016 y tras cumplir los 30 iba llegando a la conclusión de que estaba estancado profesionalmente...
Tras más de 5 años trabajando en H&M necesitaba un cambio. Necesitaba mejorar mi situación económica así como fijarme unos nuevos objetivos para crecer profesionalmente. Siendo consciente de que encontrar algo de "lo mío" sin verdadera experiencia previa y sin ningún tipo de formación post-grado iba a ser casi imposible, decidí fijarme otros objetivos. Unos más realistas pero que se ajustaran a la "idea" de lo que quería para mi futuro: Un trabajo de "mejor categoría" con verdaderas posibilidades de ascender y crecer profesionalmente. Así que poco antes de que finalizase el año creí haberlo encontrado ante mi sorpresa...
Tras haber sido recomendado por varios amigos que también trabajaban allí, en apenas dos meses me hicieron la primera entrevista y tras una segunda conseguí el puesto. No podía creerme que todos mis planes estaban saliendo (aparentemente) bien. Se trataba de un puesto de tele-operador dando asistencia técnica a clientes de Apple. De repente pasé de trabajar de dependiente en una tienda de H&M a ocupar una mesa en la 5ª planta de un edificio de 19 en el distrito @22 de Barcelona. En él una sola empresa llevaba este tipo de servicios para distintas marcas (Mango, Swarovski, Google, Apple) en un ambiente verdaderamente multicultural con trabajadores de todas las nacionalidades. Visualmente y aparentemente me encontraba ante un verdadero salto cualitativo a mejor profesionalmente. Incentivos, bonos, buen sueldo, contrato de 40h, posibilidades reales de ascender dentro de la empresa tras un tiempo, formación previa de 3 semanas pagada por la empresa. Todo en mi mente eran mejoras. No podía creer mi suerte y me tomé todo el proceso muy en serio. Obviamente no iba a ser un trabajo "fácil". Mis amigos ya me habían advertido de que en muchas ocasiones iba a ser duro. Pero todos me afirmaban que valía la pena, que realmente estaban muy bien y que el ambiente de trabajo entre los compañeros era genial. Y en el fondo no mentían... Así que verdaderamente encaré esta nueva situación muy motivado, con miedo pero con ganas de hacerlo bien desde el principio y que poco a poco todo fuera a mejor...

Al principio parecía más duro de lo que me imaginaba por la cantidad de conocimientos nuevos que tenía que procesar para la realización de mi trabajo. Pero poco a poco fui asimilándolo todo y tras haber comenzado a trabajar oficialmente el 1 de Mayo de ese 2017 solo tuve que esperar hasta los primeros meses del verano para conseguir mis primeros bonos e incentivos por mi buen rendimiento. Se me daba bien... o yo quería implicarme mucho para hacerlo bien. En cualquier caso, aquí se empezó a gestar una realidad latente que tardaría aún un año en estallar sin yo ser plenamente consciente de la misma hasta apenas un mes antes. En mi acostumbrado afán de enmascarar la realidad con un falso optimismo no quise aceptar lo que cada semana se hacía más patente: este trabajo se estaba cargando poco a poco mi salud mental. Cada día volvía agotado mentalmente a casa y entre semana solo quería desconectar, no hacer nada, quedar eventualmente con mi novio y gastarme mucho dinero en comida a domicilio (al fin y al cabo con este mejor sueldo podía permitirme más caprichos) Los fines de semana los pasaba con mi novio en lo que yo creía que era mi salvación ante toda esta situación. Lo que me hacía aguantar y servía de "bálsamo" inconsciente para afrontar una nueva semana. Pero, ¿por qué este efecto en mi salud mental? Tras hacer un análisis a posteriori de todo el tiempo que estuve allí pude extraer dos ideas/razones. 

- En primer lugar muchas prácticas de la empresa hacia sus clientes que yo estaba obligado a cumplir en el ejercicio de mi puesto y que consideraba cuanto menos "reprobables". Tras irme familiarizando cada vez más con ellas e ir cogiendo experiencia me fui dando cuenta que detrás de las mismas no había una verdadera intención de resolver los problemas que presentaban los clientes sino sacar un rédito económico. En muchos casos (demasiados) mi empatía me jugaba malas pasadas y veía como inevitablemente no "podía" ayudar a muchos clientes por una mera cuestión de protocolos, cuando en el fondo sabía que el problema tenía fácil solución. Muchos días salía verdaderamente derrotado mentalmente del trabajo porque sabía que estaba "mintiendo". Algo que me lleva al siguiente punto.

- Por otro lado muchos de mis bonos e incentivos que incrementaban mi sueldo dependían directamente de la satisfacción del cliente tras la llamada. Algo que, en los casos anteriores podría tornarse casi imposible. Pero desde la empresa ya nos formaban con técnicas que ellos denominaban "soft skills" para abordar este tipo de llamadas. De esta manera intentaban disimular lo que verdaderamente estábamos haciendo. Y es intentar manipular al cliente para que piense que la llamada ha sido satisfactoria a pesar de que claramente no lo había sido. En resumidas cuentas, manipulación y engaño. Poco a poco pero sin pausa esto iba afectando en mi conciencia hasta el punto de sentir verdadero terror por tener que enfrentarme a una llamada que sabía que iba a acabar mal. Y todo en nombre de una de las empresas más ricas y con mejor "reputación" del mundo. Poco a poco lo iba comprendiendo mejor, poco a poco esta realidad latente estaba más presente. Pero yo no quería verlo. Y a pesar del desgaste psicológico, me aferraba cada día a la idea de que era un "buen trabajo" y de que antes o después iba a poder acceder a un puesto superior.

Así que los meses se iban sucediendo mientras yo aguantaba como podía. Suplía este sufrimiento gastando excesivamente dinero, viviendo lo que yo creía que era una vida "acorde" con mi nuevo puesto y sueldo y arropándome en el que era mi pareja...

Y llegó 2018 y con él el punto de inflexión... Tras ver como a pesar de mis intentos de máxima resiliencia iba sintiéndome cada vez peor en mi trabajo tomé la decisión de que a los únicos puestos a los que optaría para ascender sería a aquellos que me aseguraran no coger llamadas nunca más. Y esto solo se reducía a un puesto de controlador...y casualmente salió una vacante en Abril. A pesar de mi agotamiento mental yo seguía haciendo muy bien mi trabajo y mi jefe se llevaba muy bien conmigo. Así que tras la primera entrevista grupal éste me recomendó encarecidamente a la jefa del departamento y tras varios procesos al final la vacante estaba entre otra chica y yo. Y llegados a este punto yo estaba convencido de que lo iba a conseguir...

Pero al haber fallado la prueba de excel (la cual fue de carácter sorpresivo impidiéndome la posibilidad de preparármela previamente) al final el puesto fue para la otra persona. Y allí exploté internamente... y no me vi capaz de continuar por más tiempo como agente telefónico (para que volviera a salir otra vacante como esta podrían pasar aún muchos meses.) Así que ese mismo día 6 de Mayo tomé la decisión más radical de mi vida, cogí mis cosas y me fui. De repente estaba sin trabajo sin otra cosa a la vista. De repente toda esta idea de futuro que ya me había hecho se esfumó sin que hubiera otra que la sustituyera. Pero en ese momento crucial esto era lo último que pasaba por mi cabeza. Yo solo quería irme de allí, alejarme de algo que por primera vez podía identificar como el causante de tanto sufrimiento en el último año. Así que me aferré a esto y afronté las semanas siguientes para descansar, recuperarme, intentar fijar un rumbo a mi vida profesional y, sobretodo, poder dedicarme más y mejor a mi pareja. Al fin y al cabo, todos los problemas derivados del trabajo se habían esfumado y todo iría mejor con él...

Pero de repente esto que había vaticinado no ocurrió. Al tener mucho más tiempo libre empecé a analizar con más profundidad situaciones que se seguían repitiendo con él que no me gustaban, que quería verdaderamente cambiar pero que por alguna razón hasta ahora dejaba pasar. Y poco a poco esta realidad fue haciéndose cada vez más clara hasta que me di cuenta: seguía con él por miedo a volver a estar solo. Algo que en el pasado siempre critiqué fervientemente, considerándome una persona enormemente independiente, de repente me daba en las narices. Y entonces tuve que aceptar la única decisión posible para mí: tenía que dejarlo.

Después de mucho meditarlo, de darnos incluso un tiempo previo para considerarlo, a principios de Julio lo hice oficial y poco más de dos años después de habernos conocido puse el verdadero y definitivo punto final a mi relación. A pesar del dolor y aceptar lo que ello conllevaba, estaba convencido de que era la decisión correcta, tomada de forma madura y racional. Y efectivamente así fue. De hecho esas primeras semanas tras la ruptura fueron muy buenas. Aparentemente me sentí liberado y todo apuntaba a que iba a poder superarlo más rápido de lo que pensaba...

Sin embargo la incertidumbre se apoderó de mi poco antes de empezar Agosto... De repente me di cuenta de la cruda realidad. Estaba sin trabajo, sin prospección a corto plazo de conseguir uno, sin saber exactamente que quería y, por primera vez en mucho tiempo solo. Solo conmigo, solo con mis pensamientos. Y pensé, ingenuo de mi, que al menos lo peor ya había pasado...

Cuando lo peor, esta tercera y última realidad latente estalló en pleno verano en el estado más vulnerable que me he encontrado nunca...

(CONTINUARÁ)

Full deconstruction to make a new start (Part I)

Más de dos años de silencio por aquí... Lo nunca visto en la historia de este blog. Un tiempo de crisis, de oscuridad, de realidades latentes que iban estallando en mi cara una detrás de otra. Una situación extrema como nunca antes había vivido. Completamente desposeído de cualquier certeza que había construido durante tantos años sobre mi presente, mi futuro y mi persona. ¿La razón? Idear y llevar a cabo toda una serie de determinaciones basadas en unas ideas del mundo y de mi mismo completamente erróneas... Una crisis existencial que llevaba gestándose mucho tiempo en mi interior mientras yo inconscientemente hacía todo lo posible por no verla tomando toda una serie de malas decisiones.


Sin embargo para entender esta debacle debo retroceder unos años antes.

Nos conocimos en Mayo de 2016 y estuvimos todo ese verano como "follamigos" informales. Realmente yo no esperaba mucho de todo aquello dada mi experiencia. Así que tras volver de mis vacaciones en Tenerife al final del verano hice por quedar con él. Una serie de cancelaciones y malos entendidos me hizo pasar rápidamente de él. Me lo tomé como una decisión correcta, sensata y madura. Y me quise convencer de ello. Sin embargo esto afectó a mi autoestima más de lo quise admitir y recuerdo que se sucedieron unas semanas bastante bajas de ánimos que yo quise identificar como "crisis de los 30". No tenía ni idea de que esto sería la punta del iceberg...
Mi hermana vino de visita a la ciudad en Noviembre y automáticamente captó mi estado anímico. Yo le conté toda mi "historia" con él y como, a pesar de haber pasado un verano muy divertido, esto se había acabado abruptamente. No pasaron ni 24 horas tras esa conversación que recibo un mensaje suyo (por primera vez en meses) Quiere que nos veamos. Yo en mi intensidad habitual me dejo llevar por la situación tan casual pero al mismo tiempo deseada. Así que tras una quedada en la que dejamos las cosas "claras" decidimos seguir viéndonos.
Las semanas y los meses iban pasando. Y la cosa iba claramente en ascenso a pesar de que su personalidad hermética no dejaba entrever nada de lo que podía ir sintiendo realmente. Sin embargo ahí estaba, ahí seguía y nuestra afectividad iba en aumento. Pasamos Nochebuena juntos y en Fin de Año lo llevé con mis amigos en lo que sería su "presentación oficial" en mi grupo. Algo nuevo, algo importante que supuso verlo por primera vez interactuar con mi entorno. Y todo salió tan bien y empezamos el año de manera tan maravillosa que realmente me convencí de que esto se estaba convirtiendo en algo más...
Más meses pasaron y esta idea no hacía más que reforzarse en la cabeza. Cualquier intento de profundizar y verbalizar lo que nos estaba pasando se me hacía cada día más necesario. Algo que por otro lado me parecía más que lógico porque, realmente nos habíamos convertido en algo mucho más que "follamigos". Y entonces llegó la conversación y su respuesta fue de todo menos esperada... "Dame tiempo para pensarlo". Para mí estaba más que claro, pero pensé que quizás él necesitaba procesar más cosas al respecto... el primero de muchos autoengaños inconscientes que se sucederían en adelante por querer ver siempre el lado bueno de las cosas.
Esta pausa coincidió con Semana Santa que él aprovecharía para ver a su familia y amigos estando tiempo fuera de la ciudad y que yo quise interpretar positivamente como un tiempo en el que verdaderamente reflexionaría sobre lo nuestro. Yo estaba preocupado, nervioso durante esos días pero en el fondo me mantenía siempre positivo.
A su vuelta quedamos un viernes y acabamos pasando todo el fin de semana juntos. Fue un fin de semana buenísimo. Se notaba que ambos teníamos muchas ganas de vernos y yo lo interpreté como la señal definitiva de que la respuesta final sería positiva, a pesar de que el tema ni se tocó hasta ya el domingo...
Tras armarme nuevamente de valor volví a sacar el tema. Y su ambigua respuesta que no coincidía con lo que yo quería oír debería haber sido la señal definitiva de que debía de dar esta historia por terminada allí mismo. Básicamente opinaba que éramos más que "follamigos" pero que no se sentía preparado para ser mi novio... algo que por otro lado ya estaba pasando en la práctica pero que me demostró una falta de inteligencia emocional que debería haberme alejado por completo. Así que allí, en ese momento tomé la que considero fue la única decisión correcta en todo este tiempo que debería haber sido definitiva. Con todo el dolor que ello me conllevaba decidí poner punto y final a lo nuestro ya que (como ya me había pasado en el pasado con la historia de Frank) me di cuenta de que llegados a este punto lo nuestro no llevaba a ninguna parte...
Y pasaron las semanas, duras, de recuerdos, de nostalgia. Otra historia de fracaso más a mis espaldas, otra vez acostumbrarme a la soledad después de haber pasado tantos meses de fisicalidad afectiva como nunca antes había vivido. Sin embargo sabía que había tomado la decisión correcta y que antes o después estaría mejor... sin darme cuenta que esto supondría otro duro golpe a mi autoestima que, de nuevo, no sabría identificar a tiempo.
Poco más de un mes después me escribe. Quiere verme, quiere quedar y todo se me revuelve. Nos vemos en una cafetería del Raval y tras una charla informal decide confesar lo que claramente le está costando un esfuerzo sobrehumano verbalizar. Me echa de menos... quiere que nos volvamos a seguir viendo. Sigue sin querer denominarse mi "novio" formal pero me explica que no hay razón para dejar de seguir viéndonos si ambos claramente queremos seguir haciéndolo. Y claro, ahí de repente me derrumbo internamente... Por primera vez alguien "vuelve" tras haberle dejado. Por primera vez alguien afirma de manera tácita que me echa de menos y que quiere que nos sigamos viendo. Y entonces, embargado por una (errónea) sensación de poder decidí darle otra oportunidad... a pesar de que haciendo eso volvíamos a estar bajo su concepción de lo "nuestro". Pero en ese momento me daba igual. La carne llama a la carne y lo que yo quise interpretar como una decisión 100% racional realmente estaba guiada por un corazón que no quería volver a estar solo.
Y el tiempo fue pasando, y las cosas mejorando... él cada vez más cercano, más receptivo. Yo observando felizmente como esto se estaba empezando a convertir en mi primera relación seria de mi edad verdaderamente adulta.
Y de repente llegó un día como otro cualquiera. Cenamos en su casa con unos amigos que yo aún no conocía y de repente soltó lo que para mi sería una bomba: "Este es mi novio Guille". No me lo podía creer, por fin había pasado. Finalmente había aceptado nuestra realidad...más de un año después de conocernos. Pero no me importaba. Para mi fue un gran paso para seguir consolidando esta relación que tanto bien me estaba haciendo... o al menos eso creía.
Como en toda relación había problemas, malentendidos y roces que los iba intentado arreglar como podía mediante la comunicación. Una tarea normalmente bastante ardua dada su dificultad para identificar y verbalizar sentimientos que justificasen actitudes que yo reprobaba, que se repetían pero las cuales siempre acababa perdonando. Guiado siempre por un pensamiento positivo y optimista pensaba que todo tarde o temprano se arreglaría. Al fin y al cabo las cosas habían mejorado mucho desde el principio y todo cambio lo quería ver verdaderamente posible.

Sin embargo todo esto no era sino un autoengaño inconsciente tras otro por no querer ver esta realidad que tenía ante mis ojos. Y no quería verla por una simple razón. Lo único "bueno" que consideraba que tenía entonces en mi vida era él. No era perfecto y quizás tenía fallos, pero al menos quería estar conmigo. Y eso ya era suficiente como para tapar todo lo demás.

Hasta que llegó el día en el que no era suficiente...

Pero para entender la inevitable llegada de ese día tenemos que remontarnos de nuevo al pasado.

(CONTINUARÁ)



domingo, 10 de diciembre de 2017

Boyfriend

Demasiado tiempo sin pasar por aqui...
Cambios importantes
Etapas inéditas
Todo es 100% nuevo
Las experiencias, los sentimientos, las prioridades...
Todo ha cambiado radicalmente
Y todo esto se resume en apenas dos palabras:

TENGO NOVIO

(Próximamente + info)


miércoles, 8 de marzo de 2017

Realidades Postmodernas

"Haz que no parezca amor, que es lo que se lleva ahora.
Tú dices libre y yo digo cobarde.
Cobarde todo aquel que no es capaz de comprometerse con el instante.
Cobarde todo aquel que no esté presente cuando el otro está desnudo y vulnerable.
Cobarde todo aquel que puso un límite desde el principio.

Yo es que no quiero nada serio.
Como si no fuera lo suficientemente serio estar dentro físicamente de otro ser humano.
Yo es que no creo en las etiquetas.
Como si ponerle nombre a las cosas fuera algo malo.
Yo es que busco pasar el rato.
Como si la vida fuera para siempre.

Hay algo tan neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos.
Tan irrespetuoso con la vida.
Tan impaciente.
Y queremos más:
Más picante
Más gorda
Más grandes
Más altos
Más guapos
Más fuertes
Más delgados

Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos.
Porque no queremos que nadie nos conozca.
Porque es más sencillo empezar de nuevo cada dos años vendiendo nuestra mejor cara.
Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude.
A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada.

Nada serio.
Y aquí seguimos rascando.
Cambiando cromos repetidos.
Poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar.
Haciendo del amor una servidumbre de paso.

¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres un jodido milagro.
Con tus ojos que todavía pueden ver.
Con tus pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.
Con tu boca capaz de dar las gracias.
Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.

¿No sientes a veces que tú te mereces más que lo poco que te hacen?
Dos besos mal pegados.
Tres minutos entre las piernas.
Cinco embestidas.
Y un Whatsapp: No me agobies.

Lo más triste es que esta sociedad nuestra ha conseguido invertir los papeles.
Ahora si dices que sientes algo, estás loco.
Es muy pronto.
Muy arriesgado.
Poco inteligente.
Dime tú: 
¿Cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces?
¿Cómo se finge la vida?
¿Cómo se hace para que nunca parezca amor,
y que simplemente parezca un accidente?"

Roy Galán

#currentmood




domingo, 12 de febrero de 2017

Sneak Peak


2017 & Stuff... :)
(+info coming soon)

sábado, 3 de diciembre de 2016

Una noche en el Pasado

Ayer fué una de esas noches que se planean con bastante antelación. Hacía semanas que había fijado ya ese día en concreto para salir y darlo todo ya que todo cuadraba a la perfección: Viernes, semana de vacaciones, recién cobrado y PopAir. Así que me preparé mentalmente para disfrutar de una noche que, aparantemente, iba a ser una divertida fiesta más para el recuerdo. Sin embargo rápidamente mi cabeza se puso a maquinar, ya que en el fondo habían ciertos elementos que, según se diera el caso, podrían hacer de esa noche algo más especial. Básicamente sabía que ayer iba a coincidir con ciertas personas con las que tengo, por así decirlo, "asuntos pendientes". Tras haber salido por fin de la crisis de la que hablé en la anterior entrada y viendo todos los elementos a mi favor me sentía más seguro y confiado que nunca de que realmente esa noche podría pasar algo con alguien...

Llegué a casa hace un rato después de ayer. Como siempre, me he puesto a hacer recapitulación de todo lo ocurrido, a reflexionar. Aparentemente fué una noche divertida y fuertona más en la que todo sucedió más o menos como se esperaba que ocurriese. Pero al mirar más profundamente compruebo que no ha sido una noche cualquiera más, sino todo lo contrario. Ha sido una noche verdaderamente especial, solo que de una manera completamente opuesta a como tenía en mente en un principio...

En su momento no me di cuenta, pero digamos que todo lo ocurrido anoche me ha reafirmado aún más una cierta verdad que llevo tiempo intuyendo. Una de esas verdades a las que tanto miedo le tengo por mis experiencias del pasado. Una verdad que simplemente no quiero asumir del todo hasta que no esté seguro al 200%. Pero veo que, haga lo que haga, ésta se está imponiendo con fuerza... Me dejo de metáforas y voy al grano. Tras un evento postureo previo llegué a la PopAir "muy contento", seguro y con la autoestima bien arriba. Y para sorpresa mia me encuentro con muchos viejos conocidos... En ese momento no me percaté pero en un intervalo muy corto de tiempo sin darme cuenta me reencontré por primera vez en años con bastantes personas de mi "pasado sentimental". Fabio, Rodri, Javi Vaquero...de todos ellos he hablado en algún momento largo y tendido por este blog. Y al final todos se han quedado en eso, "fracasos" sentimentales de mi pasado. Aún así todos estos reencuentros fueron muy agradables y tiernos. Sinceramente, me gustó mucho volver a verlos a todos ellos después de tanto tiempo. Sin embargo ahora tras analizarlo bien todo con la calma me doy cuenta de cómo han cambiado realmente las cosas sin yo darme apenas cuenta. Por qué? Digamos que en todos estos encuentros, al final realmente no he sentido "nada". A pesar de lo intenso que soy "per se" y de saber que todas estas personas fueron MUY especiales para mi en algún momento de mi vida, no he sentido prácticamente nada. Como si, efectivamente ellos ya formen parte de un pasado más que cerrado y superado que ya nada tiene que ver con quien soy hoy en día. Aunque en su momento no lo identifiqué de manera tan concisa y consciente como ahora, sí que he de admitir que este "inmovilismo interno" ante ellos me dio más confianza en mi mismo durante la noche para, entonces concentrarme en esas persona con las que cabía la posibilidad de que ocurriera algo.  El ambiente era favorable, ellos aparentemente receptivos...cuando al final, de repente y sin previo aviso comprendí que el que no iba a estar por la labor iba a ser yo. Una decisión repentina y espontánea pero que tenía una razón de ser muy clara. Tenía ante mi toda una muestra de mi pasado que me reforzaba en mi situación actual y al mismo tiempo otra muestra de posibles conexiones con estas personas concretas que ya estaban alli en laPopAir conmigo. El escenario era idóneo, pero solo aparentemente... Y es que son en estas noches concretas en las que aparentemente tenemos la conciencia fuertemente alterada, cuando tu verdadero "yo" se muestra sin tapujos. Entonces, me di cuenta: solo me apetecía estar en ese momento con la única persona que faltaba allí.  Y qué persona es ésta? Pues, precisamente la única muestra de lo que últimamente está siendo mi presente más absoluto (ni pasado ni futuro). Y eso, no lo voy a negar, me gusta. Pero también me asusta ya que ello no solo supone aceptar esa "verdad" que en tantas ocasiones intento ocultar (algo está creciendo) sino que todo se está desarrollando de una manera completamente nueva para mi y generalmente opuesta a todas mis historias del pasado. Quiero pensar que, a pesar de ello estoy haciendo las cosas bien y aplicando en su justa medida mis mecanismos de defensa. Sin embargo, es en estos momentos cuando la gran duda se antepone antes de tomar cualquier decisión: Será finalmente todo esto VERDAD?

Me encantaría pensar que sí....



     ADC Junio 2011 - Instantánea de  un pasado más lejano de lo que parece








lunes, 28 de noviembre de 2016

Crisis de los 30

Pues sí. He de admitir que, contra todo pronóstico estos dos últimos meses tras mi vuelta de Tenerife han supuesto una verdadera crisis de "entrada en los treinta".
A pesar de haber vuelto descansado, contento y con la mente (supuestamente) despejada para afrontar todos los cambios que estaban por llegar, me fuí hundiendo poco a poco. Mi estado vital volvía a decaer sin una razón aparentemente clara a pesar de intentar por todos los medios poner en práctica ese positivismo del que tanto me gusta alardear. Sin embargo esta tarea acabó siendo verdaderamente imposible de realizar al ver que los problemas de mi entorno (pequeños, grandes, emocionales, amistosos, materiales, económicos, etc.) iban acumulándose cada vez más afectando, no solo al desarrollo óptimo de esos cambios que estaban por llegar sino a mi mismo y (sobretodo) a mi autoconcepción como hombre adulto y maduro. En resumidas cuentas, estaba sufriendo un TREMENDO bajón de autoestima a nivel interno al mismo tiempo que mi entorno se perfilaba cada vez más desfavorable en casi todos sus aspectos. Así que, como era de esperar lo pasé mal, muy mal...

Por suerte hace ya tiempo que aprendí una valiosa lección: Todas las crisis, todas esas malas etapas por las que uno pasa a lo largo de la vida tienen 3 características básicas: son TEMPORALES, (más pronto o más tarde, por una razón u otra SIEMPRE terminan) INEVITABLES (tanto la alegría como la tristeza son sentimientos naturales e ihnerentes del ser humano, para bien y para mal) y NECESARIAS (son estas etapas tan oscuras pero también sumamente reflexivas de las que más se aprende a largo plazo, fortaleciendo a la persona, forjando el carácter y estableciendo una visión de la Realidad y el Mundo en general mucho más realista y constructiva) Así que, teniendo todo eso en cuenta esperé, dejé que pasara el tiempo mientras mi cabeza no dejaba de darle vueltas a todo y mi impaciencia me irritaba cada vez más. Pero por fin llegó el día en el que empezó a aparecer tímidamente la Luz...

Al principjo son pequeñas cosas, detalles, acciones aparentemente imperceptibles pero que poco a poco se acaban mostrando como las señales de que la crisis está acabando. Algo que al mismo tiempo y de manera natural ejerce un efecto positivo sobre el estado interno de la persona, dando pie a una retroalimentación entre ambos elementos constante hasta llegar a un equilibrio concreto. Y éste se traduce en la señal definitiva: la crisis ha terminando... No se han disipado todos los problemas, las cosas no son "perfectas", pero por fin puedo asegurar aquí y ahora que esta "crisis de los 30" ha finalizado oficialmente. :)




"Mientras tanto seguiremos aprendiendo a deconstruir verdades aparentemente absolutas. Solo así podremos asumir, entender y estar abiertos a esta Realidad líquida en constante cambio."






miércoles, 14 de septiembre de 2016

Photographs from the Past

Santa Cruz, la Rambla, 23.49 PM, paso por el mismo kiosko de siempre delante de la plaza de toros. Las mismas golosinas, la misma señora que tras mirarme un par de veces reconoce mi cara tímidamente a pesar de los años y la barba. Y tras pedirle lo mismo de SIEMPRE nos sonreímos, le doy el euro y me voy... sintiéndome extrañamente niño de nuevo en una fotografía que no se ha movido de su marco.

:)



domingo, 11 de septiembre de 2016

Quick Statement

There's no place like home
:)


domingo, 21 de agosto de 2016

Excess of Rationality

Nunca olvidaré el día que aprendí una de las mayores y más valiosas lecciones de mi vida. Fué de una manera dura y dolorosa, pero fué el camino necesario para mostrarme la verdad, mi Verdad. Y ésta era que los impulsos, las pasiones, aquello que te "sale de dentro" casi como un sentimiento reflejo y automático son armas de doble filo... Durante aquella época estaba viviendo una historia sentimental bastante intensa y precisamente por ello hice lo que en muchas ocasiones en el pasado ya había hecho. Me dejé llevar únicamente por lo que mi corazón dictaba acallando la parte racional de mi cabeza. Sin embargo, tras un final trágico cuyas consecuencias se alargaron durante meses comprendí que estaba precisamente ahí, en ese hecho abstracto que ocurría dentro de mi cabeza, el mayor de los  errores que había cometido hasta ahora en mis relaciones personales. Por suerte, visualizar finalmente la raíz de un problema es el primer paso para enmendarlo y hacer las cosas bien a partir de entonces. No fué fácil... Ya de por sí soy una persona profunda, intensa, sensible. Y trabajarme la parte racional del cerebro para dominar sobre cualquier impulso que surgiera en mi interior fué un proceso largo y costoso, con subidas y bajadas, éxitos y fracasos, pero siempre con la finalidad de conocerme a mi mismo cada vez más, madurar como persona y así alcanzar la verdadera felicidad.

Debido a esto a día de hoy puedo afirmar que tengo un gran control y conocimiento de mi persona. He asumido que no soy perfecto y que  también es bueno y saludable dejarse llevar por los impulsos cuando la situación es favorable y sin consecuencias aparentemente graves a largo plazo. Todo esto siempre y cuando uno esté lo más equilibrado posible en su interior... Sin embargo, en estas últimas semanas y meses de verano he observado como dicho equilibrio se tambaleaba. No es la primera vez que me pasa, y por ello ya tengo varios mecanismos para solventar estos momentos vitales de manera positiva. Es aquí cuando hago uso de mi mente racional al 100% y me alejo de cualquier tipo de tentación. Así puedo tener mis impulsos más controlados y trazar un camino más o menos recto hasta que mi vida se vuelva a estabilizar. Al fin y al cabo mis experiencias pasadas y mi cabeza así lo dictan. Sin embargo, estas sensaciones no dejan de formar parte de ese proceso de autoconocimiento y crecimiento que se alarga durante la vida de toda persona. Y ésta es de todo menos estática en un flujo intermitente de cambios que dan pie a esta evolución constante del sujeto. De esta manera se muestran por vez primera esas verdades sobre uno mismo que acaban convirtiéndose en importantes lecciones a recordar y aprender. ¿Y qué lección tan importante he aprendido este fin de semana? A veces, en muy contadas ocasiones, cuando hay señales que se muestran bien claras y visibles, es necesario pararse a escuchar ese impulso que la cabeza tanto quiere acallar, entender su razón de ser. Me di cuenta de que muchas veces peco de exceso de racionalidad en todo lo que hago cuando, el verdadero equilibrio no se encuentra en la dominación constante de la parte racional sobre la pasional. Está en escuchar de manera minuciosa y objetiva a ambos elementos y ahí, solo en ese momento, dilucidar finalmente que camino escoger. Un pasito más para conseguir finalmente una verdadera armonía entre "cabeza" y "corazón".

¿Pero que ha ocurrido para que llegara hasta esta premisa?

Dentro de dos semanas empiezan mis vacaciones en Tenerife. Este miércoles cumplo 30 años. Este verano ha sido bastante tumultuoso internamente. Así que tomé una decisión firme y racional. Alejarme durante estas dos semanas previas de todo lo que supusiera fiesta, vida nocturna o vida social más allá de mis amigos más íntimos.  Una manera aparentemente perfecta, madura y tranquila de entrar en esta nueva etapa, recargar de verdad las pilas y alejarme de tentaciones que en los últimos tiempos no me habían aportado las alegrías esperadas. Realmente hasta ahora lo estaba cumpliendo a rajatabla y cada vez me iba sintiendo mejor. Pero algo pasaba...estaba sintiendo una cierta irritabilidad general sin una razón de ser aparentemente clara ¿por qué? No debería ser así cuando una decisión es la correcta, y menos cuando tienes ante tí todo un fin de semana libre para aprovechar el tiempo de manera productiva...así que estaba claro que algo fallaba. Pero no me iba a dar verdadera cuenta de ello hasta ayer por la noche. Me explico: Este fin de semana eran las fiestas de Gràcia y yo había asumido que no iba a subir. De hecho decidí ir ayer sábado con Mario a la playa, pasar allí todo el día y de esta manera "cansarme" y asegurarme de irme a casa pronto... Pero apenas tres cervezas (las primeras en dos semanas) y varias vueltas de tuerca en mi cabeza me hicieron cambiar radicalmente de opinión y decidimos subir esa noche a Gràcia. Sabía por mi experiencia reciente que podía salir mal, que podría no haber sido como yo esperaba. Pero ahí estaban ciertas señales que me indicaban que no se trataba de un impulso a acallar. El ambiente era realmente favorable y decidí arriesgarme...

¿Conclusión?

Un fin de semana de 10, en el que,por primera vez en mi vida he escuchado VERDADERAMENTE a mi cabeza y mi corazón de manera igualitaria para saber escoger el camino correcto. Qué BIEN me lo he pasado, qué BIEN lo he hecho, qué BIEN me siento. :)




No se me ocurre mejor manera de pasar el que ha sidO mi último fin de semana en la veintena de esta manera.
Tranquilo y sereno vs. alocado e impulsivo.
Y en la compañía de mi mejor amigo-sista y del que siempre será mi primer amigo gay en la ciudad.
Me parece casi profético...
Carlos, Mario, GRACIAS 

martes, 9 de agosto de 2016

Bittersweet Summer

Siempre he sido una persona con una memoria remarcable. Para bien o para mal desde muy temprano me di cuenta de que tenía un registro extremadamente amplio, detallista, ordenado y clasificado de todos los recuerdos que conformaban mi vida. Y a día de hoy, a pesar de los años, esa cualidad sigue en perfecto estado manteniéndose como uno de los pilares básicos de mi persona. Es por ello que siempre le he dado mucha importancia al tema de los ciclos, las etapas, esas distintas unidades de tiempo abstractas que usamos cada uno de nosotros para ordenar y clasificar toda experiencia vital y así darle cierto sentido al recorrido cronológico que supone nuestra vida. No se rigen por patrones temporales concretos, sino que cada individuo los configura según su propia experiencia vital así como según su visión subjetiva...

Como he dejado bien patente por aquí, me encuentro en un momento MUY reflexivo en general. Los cambios en mi vida, los objetivos cumplidos, los errores solventados, la finalización inminente de "mis veinte"... Todos ellos elementos que me mantienen mucho más alerta y en constante análisis de mi interior y, por ende de mi percepción del entorno. Gracias a ello he podido encontrar respuesta a una cuestión que me llevo planteando JUSTO desde el día siguiente a la última entrada en este blog: "Si ya estoy bien, si ya he más que pasado la etapa nefasta del 2015, ¿por qué no está siendo un buen verano?" 

Los días siguientes al Pride llenaron mi mente de dudas e inseguridades. Ese "espíritu orgulloso" del que tanto alarde hacía en esa última entrada parecía haberse desvanecido. Al principio lo atribuí al comprensible bajón químico. Pero esta sensación se alargó demasiado en el tiempo, algo completamente inesperado en un principio pero que, al final, tenía su razón de ser. Tras mucho meditar y analizar comprendí que me encuentro al final de un gran ciclo. Estas sensaciones negativas de distinta índole solo eran el síntoma de que esta etapa que está apunto de concluír está obsoleta y que una nueva está apunto de comenzar. Este momento concreto intermedio, en el que uno es ya consciente del "paso" y está preparado para los cambios que están aún por venir, es en cierta medida difícil y confuso. Sabes que a nivel interno estás más que preparado y solo deseas que llegue de una vez el día en el que finalmente puedas afirmar que el nuevo ciclo ha comenzado. Pero esto solo ocurrirá en un momento concreto, en una fecha concreta, cuando un escenario concreto cambie definitivamente. Mientras tanto, seguirás atrapado en un "momento vital" que para ti ya ha expirado... A pesar de haber aceptado dicha idea, no quise prestarle demasiada atención ya que no quería nublar del todo la visión positiva de mi presente. Al fin y al cabo estábamos en verano, época de disfrutar al máximo. Sin embargo, el Universo tenía una última sorpresa guardada para mi. Una sorpresa que me demostraría hasta qué punto esta etapa está más que obsoleta...

En resumidas cuentas, por segunda vez en este 2016 he conocido a alguien que me ha removido por dentro. Alguien con quien desde el principio parecía haber una conexión especial. Alguien con quien tras apenas dos "citas" parecía que todo iba sobre ruedas... Sin embargo, de nuevo se volvió a repetir el mismo patrón y resultó ser alguien que, al final y como era de esperar, me veía más como un amigo mientras mi mente ya viajaba cogida de su mano por senderos asquerosamente románticos... Darme cuenta de esto en un estado de embriaguez máximo fué la gota que colmó el vaso. Verme a la salida de la discoteca, llorando de manera inconsolable cual adolescente hormonada en los brazos de mi amigo sin poder explicarle nada de manera clara debido a mi estado  es una situación que hacía muchísimos años que no me pasaba. Algo que siempre he criticado en la edad adulta y que ahora está presente en un pasado  demasiado cercano. Autoestima por los suelos. Esperanzas que una vez más se desvanecen. Reflexión. Introspección. Y de nuevo rápidamente, la respuesta: "De nuevo has idealizado una serie de situaciones dejando a un lado la visión racional y objetiva de las cosas. De nuevo, has querido aferrarte a una falsa sensación de reciprocidad. Pero el ciclo aún no ha concluído. Y hasta que no lo haga y consigas finalmente reunirte contigo mismo, esa reciprocidad tan secretamente ahnelada no aparecerá. Paciencia, ya falta poco..." 

¿CONCLUSIÓN?
Haré uso de mi trabajada paciencia e intentaré concentrarme en cerrar bien esta etapa tras disfrutar de los dos últimos momentos que este Verano 2016 va a ofrecerme: Mi entrada en la década de los 30 y mis 10 días de vacaciones tan necesitadas en Tenerife. Que así sea... :)



"Sometimes you just have to prune the branches
to let the tree grow in all its magnificence"

lunes, 11 de julio de 2016

Real Proud

Hemos pasado ya el ecuador de este 2016. Y todos los objetivos que me propuse para este año se han cumplido. Dando los últimos coletazos de mi veintena me encuentro en el momento más maduro y más tranquilo de mi Historia.  Cumpliendo con mis obligaciones, siendo responsable, festejando cuando y como se merece. Por fin he encontrado (de nuevo) un verdadero equilibrio. ¿Cómo me siento? Sinceramente, ORGULLOSO...

Haciendo repaso de todo este recorrido de 29 años y 11 meses me doy cuenta de que no ha sido un camino fácil. El pertenecer a ese 10% de la población, ciertas características de mi personalidad, mi procedencia geográfica, etc. Todos ellos aparentes obstáculos que dificultaban la realización a largo plazo de mis ambiciones, de mis sueños... Por suerte el tiempo y la madurez ponen cada pieza en su lugar y lo que antes veía como grandes impedimentos, hoy me doy cuenta de lo que verdaderamente eran: todas distintas lecciones de vida que me hicieron más fuerte, más luchador, más inconformista...en definitiva, que me convirtieron en la persona que soy hoy, de la cual tan orgulloso me siento. 

Con todo esto en la maleta me di cuenta de que se acercaba el Pride. Una fecha en la que, celebre o no, siempre vivo de manera ciertamente intensa pero que,  tras los acontecimientos de estos últimos meses (#prayfororlando) este año era MÁS importante que nunca. Así que me pedí ese día libre en el trabajo con tiempo y me preparé mentalmente para salir a celebrar y reivindicar tras varios años sin poder hacerlo de verdad. Debido a este momento vital en el que me encuentro me fue inevitable ponerme a hacer introspección, a reflexionar, a recordar... Me trasladé a ese tiempo de niñez, de inocencia pura, aquellos tantos momentos en la soledad de mi cuarto en los que bailando, cantando e imaginándome en un mundo de colores y (supuesta) fantasía encontraba mi verdadera felicidad. Y, sin embargo, a pesar de ello sabía que debía restringirlo a la intimidad de mi cuarto a solas. Me sentía un verdadero "bicho raro" y esto suponía una manera de auto-reprimirme. ¿Por qué? Mi realidad circundante de entonces me daba una respuesta clara: todos esos momentos eran fruto de sueños verdaderamente inalcanzables, ficciones creadas en mi cabeza que en última instancia me alejaban del (supuesto) rol que la sociedad ya tenía establecido para mí. Han pasado más de veinte años desde entonces. Toda una vida. Y, de repente, el recuerdo de estos momentos de niñez se me aparece como una de las verdades más aplastantes sobre mi persona. Esos actos, ideas, momentos, miradas hacia el futuro, sueños al fin y al cabo estaban ya configurando de manera inconsciente lo que iban a ser mis pasiones, mis gustos, todo aquello que de una manera u otra me iban a definir como persona pero que solo se iban a hacer patentes como tal ya bien entrado en la edad adulta y tras alejarme definitivamente de mi origen geográfico. Poco a poco la verdad se iba haciendo más y más clara... Ese niño que se dejaba el alma bailando el "Vogue" de Madonna, ese niño que prefería ver durante horas la MTV en un idioma que no dominaba antes que los dibujos animados, ese niño que fantaseaba con tener muchas barbies y una maleta llena de ropa y zapatos para vestirla, ese niño que, tras entender desde bien temprano que era homosexual, se dejaba llevar a solas y en sus pensamientos por lo que su corazón realmente dictaba; todos ellos un claro reflejo de la persona que soy a día de hoy. ¿Un bicho raro finalmente? Tras mostrarse la esencia de uno de manera tan contundente e iluminada la respuesta está más que clara: No, no soy un bicho raro. Quizás singular, me atrevería decir que hasta genuino, pero lo que está claro es que soy ÚNICO. Y de eso precisamente se trata el Pride. De celebrar la singularidad de cada individuo y de todo aquello que lo hace especial y único . De esta manera, lo que parece una celebración frívola sin más funciona realmente como medio de cohesión social para fomentar el respeto, la bondad y la empatía entre todos los seres humanos que formamos esta sociedad tan heterogénea. Porque solo tras aceptar y abrazar  aquello que te hace único podrás entender y aceptar aquello que a tu prójimo también lo hace único...

El día del Pride llegó ayer. Así que, en honor a ese niño que concentraba la mayoría de su felicidad bajo un techo y cuatro paredes mientras viajaba entre sueños, ideé una vestimenta acorde con esos momentos. Una manera metafórica de sacar a ese niño del cuarto y mostrarle lo bonito y maravilloso que es compartir tu verdadero yo con el resto del mundo. Porque es ahí, solo ahí cuando por fin lo descubres: Ya nunca más estarás solo. :)


"If you can't love yourself, how in the hell
are you gonna love somebody else?"
Ru Paul


lunes, 6 de junio de 2016

Summer Vibes // Fullfilment

Y por fin, uno de los momentos más ansiados y esperados ha llegado: el mes de Junio. Como todos los años está repleto de planes y citas (aparentemente) ineludibles que lo harán memorable. Eso sí,  siempre y cuando uno cuente con los recursos adecuados... El año pasado por desgracia no fue así y tuve que renunciar a muchos de esos momentos si quería salir de la situación tan precaria en la que me encontraba. Hoy, un año después, todo es distinto y por fin Junio será, de nuevo, un mes inolvidable:

1er fin de semana (que ha terminado hoy) - Primavera Sound
2º fin de semana - Experiencia Port Aventura de dos días, con Jota y Kasi, Hotel y pulseras para no hacer cola en las atracciones
3er fin de semana - Sònar
4º fin de semana - San Juan con Elena y las chiquis en Palamós

Apenas acaba de empezar el mes y ya puedo hacer un balance más que positivo del primer fin de semana. Pienso "y lo mejor está aún por llegar", porque en Junio no se acaba la cosa, es solo el comienzo de mi estación por naturaleza, el Verano. Tiempo de sol, de mar, de estar en la calle, de llevar poca ropa... y de aún más planes. Algunos fijados y MUY ansiados (concierto de Beyoncé), otros aún sin concretar pero con una resolución inminente (mi 30 cumpleaños) y muchísimos más que ahora desconozco, pero que cuando lleguen en su momento seguro que me aportarán esa felicidad y alegría que solo pueden ocurrir en estos meses del año.

Cierro los ojos, respiro y sonrío...

I'm ready for the Summer Vibes



//

Pero, ¿en qué estado he llegado yo a este momento? ¿qué lo va a hacer TAN distinto a otros años? Hago balance, miro en retrospectiva, hago introspección... y, al final todo me lleva a la misma conclusión: por fin, por primera vez, lo estoy haciendo prácticamente todo bien. Estoy tomando las decisiones correctas, ajustando mis prioridades de manera mucho más madura y adulta y siempre SIEMPRE siendo lo más honesto y fiel a mi mismo que puedo en todo aquello que hago. Esto ha dado como resultado que mi relación conmigo mismo (seguridad, autoestima) así como con todo mi entorno y alrededor mejoren a un ritmo exponencial. ¿Y cómo lo he conseguido? Una frase: cambia las palabras por hechos. En resumidas cuentas, por primera vez he puesto verdaderamente en práctica todos esos pequeños y grandes cambios que llevaban en mi mente meses o, incluso años. No es hasta ese momento que finalmente los materializas que descubres las conexiones sinérgicas que existen entre todos esos pequeños-grandes cambios. El gimnasio, la alimentación, el cuidado de mi economía, la verdadera disciplina, la transparencia en mi trato con los demás a pesar del miedo... Son solo algunos ejemplos que me conducen hacia este momento en el que el equilibrio y la calma realmente reinan en mi vida.

Nunca antes he estado más seguro, confiado y orgulloso de estas palabras:

Sigamos por el mismo camino :)


New people, new first kisses, only one picture...

sábado, 7 de mayo de 2016

Two souls on the right path

La Primavera sigue avanzando. Y yo cada vez voy sintiéndome mejor, haciéndolo mejor, canalizando mejor. Tanto es así que apenas me enteré de que ya estábamos en Mayo, ese "temido" mes que de un modo u otro acaba devolviendo a mi mente ciertos malos recuerdos. Como siempre llegué al mismo con cierta incertidumbre, pero confiado en que nunca sería peor que los anteriores...

Y de repente me ocurrió algo que hacía mucho que no pasaba. Básicamente el Karma quiso ponerse otra vez hiperbólico y darme una buena noticia detrás de otra casi sin descanso: Por un lado, hace como una semana me avisan en el trabajo de repente de que voy a estar muy ampliado de horas para todo el mes de Mayo. Por otro lado, hace apenas días me llegó el e-mail confirmándome que vuelvo a trabajar en el Primavera Sound cuatro dias. Esto significa que mi situación económica para el mes de Junio está más que asegurada, algo que supone poder resarcirme de lo ocurrido el año pasado y que éste sea, de nuevo, como tiene que ser: el mes más DIVERTIDO y FUERTE del año. 
A todo esto hay que añadirle que ya han pasado dos meses desde que empecé a ir al gimnasio. Ya empiezo a notar los primeros resultados. No solo a un nivel físico, sino también a un nivel psicológico. Hacía mucho que no me sentía tan bien en general, mi autoestima vuelve a estar en una posición más que segura y veo como todo ello se refleja a mi alrededor. ¿Ejemplo?
Anoche salí de fiesta por primera vez en casi un mes. Tocaba PopAir y el Karma, de nuevo, quiso ponerse de mi parte y no solo me puso el sábado como día libre en el trabajo sino también a Mario. Así que, como era de esperar, ayer salimos a darlo verdaderamente TODO. Nos lo merecíamos, tanto uno como otro...y, sorprendentemente, otra noche increíble para recordar. Tras un chill animado pero tranquilo, de esos que realmente me gustan, nos acabamos yendo Mario y yo a su casa y tener una conversación/balance de la noche. Se está empezando a convertir en una costumbre y es algo que, en este momento me llena de una de las mayores dichas que puede haber. A pesar de ser mi MEJOR amigo, Mario y yo somos personas bastante diferentes que en muchísimas ocasiones hemos estado en momentos vitales distintos o directamente opuestos. Sin embargo ahora, por primera vez creo que en nuestra historia, ambos nos encontramos no solo en puntos vitales idénticos sino que éstos no pueden ser más positivos. Digamos que ambos durante el fatídico año 2015 hemos hecho mucha introspección, hemos crecido y madurado a base de palos, decepciones y malas decisiones. Y los frutos de todo ese aprendizaje están saliendo justo ahora. El poder compartir un buen momento vital con la persona más cercana de tu entorno y que sea algo recíproco es algo que me recuerda el verdadero tesoro que suponen las verdaderas amistades. Porque hemos tenido nuestro recorrido, nuestra amistad ha fluctuado y cambiado mucho con el paso de los años...pero aquí seguimos, más fuertes, más seguros, más buenos y con estas ganas inmensas de comernos este mundo que tanto tiene que ofrecernos. Así que con la cabeza bien alta y con la mejor de nuestras sonrisas como estandarte, seguiremos por este camino siempre hacia delante.



Nuestra primera foto juntos conocida - 2006



Nuestra última foto - esta misma tarde 2016


Porque diez años no son nada. A por otros diez más. 
Sisters are doin' for themselves

viernes, 15 de abril de 2016

NADA

Y pasó el temido fin de semana...

Casi sin darme cuenta estoy igual que al principio. Bueno, no IGUAL, pero vamos... que he pecado de excesiva "preparación emocional". Vamos por partes:

El temido/esperado encuentro. Por fin, tras casi dos meses, mi sorpresa tinerfeña estaba en la ciudad. Apenas unos días, pero al menos iba a poder verlo. Sin embargo, todo había cambiado hacía unas semanas (algo que ya sabía yo de antemano) Ha vuelto con su ex. Alguien por el que ha luchado mucho en el pasado y con el que por primera vez las cosas estan yendo bien. Con esta información en mi mano pero sin haberlo comentado ni nombrado con el susodicho, me entraron los previsibles nervios. No sabía cómo iba a reaccionar yo. No sabía como se iba a desarrollar nuestro encuentro, los temas a tratar. Así que me tranquilicé, respiré e hice simplemente lo que se tiene que hacer. Me dejé llevar y fui yo mismo en todo momento. Estuvimos varias horas la tarde del sábado, tomando una caña, dando una vuelta, hablando SIN PARAR (sobre todo yo xD) y como era de esperar, volví a recordar todo aquello que hizo que me atrajese la primera vez...
Ya al final del encuentro y tras un cigarrito aliñado la cosa se puso intensa...y, viendo el buen rollo que había me vi en la necesidad de tocar "nuestro tema". Al menos la parte que me incumbe a mi. Cómo me siento, cómo he vivido todo el proceso hasta el presente, como he asimilado su cambio de situación.  Y, sorprendentemente, fuí completamente sincero en todo lo que decía. Por primera vez he podido ser lo suficientemente valiente como para enfrentarme a corazón abierto y soltarlo todo ante quien más me hace sentir. Y es que, he de admitir que pocas veces me he sentido tan agusto, seguro y tranquilo siendo yo mismo como con esta persona. La verdad es que su reacción hacia todo lo que le decía era absolutamente empática y honesta. De esta manera él también me confesó que, a pesar de lo rotunda de su decisión de venirse a vivir a Barcelona, se encuentra en una disyuntiva vital bastante grande por el tema de su relación sentimental. Algo que, como bien concluímos ambos antes de irnos, solo se solucionará cuando se venga definitivamente a vivir a Barcelona. Ahora nos toca vivir el presente a ambos, por separado, por nuestra cuenta. Y ya en verano se verá... Algo que me lleva a mi primera afirmación:

Estoy igual que al principio xD

Pero claro, aquí tenía yo mi comodín del fin de semana. El austriaco, que ya había llegado el día anterior. Y ese sábado noche salíamos de fiesta con mis amigas... No me detendré mucho en explicarlo todo, porque básicamente se centra en un único punto. Algo cambió, algo pasó, algo recordé... no se que fue exactamente, pero tras la fiesta del sábado toda la líbido que me podía despertar el austriaco desapareció. Y de manera automática comenzaron a crecer unas ganas terribles de que se fuera, visualizando la idea de haberlo invitado esos días a mi casa como un gran error... 
Al final, no fue para tanto y, a pesar de tener que frenar ciertos movimientos suyos, realmente no hubo demasiadas situaciones awkward los dos dias restantes por la ciudad. Y tras su marcha, llegó la reflexión global...

...
...
...


Que al final de todo, no es nada.


Nothing but you on the road

miércoles, 6 de abril de 2016

Q U O T E S

" Some people bring out the worst in you,
others bring out the best.
And then there are those remarkably rare,
addictive ones who just bring out the most.
Of everything.
They make you feel so alive
that you'd follow them straight into Hell... "

Karen Marie Moning, Shadowfever

//
No queda nada. Y yo estoy histérico... pero bien. :)


viernes, 25 de marzo de 2016

Spring cocktail of feelings / The Test

El pasado verano pasé unos días con un amigo austriaco que estaba de visita por la ciudad. Lo había conocido a través de Guim y, a pesar de que éste no estaba por Barcelona en esas fechas, el austriaco decidió venirse unos días a la ciudad. Obviamente paso varias noches conmigo en mi casa y fue un "rollito de verano" breve pero agradable...
Y casi como ocurrió aquella vez, hace unos días me escribió de nuevo comentándome su idea de querer volver unos días a la ciudad. Esta vez directamente le ofrecí quedarse en mi casa y sin mucho dudar se compró billetes para venir del 8 al 12 de Abril. La verdad me apetece que venga. Guardo buen recuerdo de él y puede ser una buena distracción ante mi actual objeto de atención...

Estamos en Semana Santa, este año ha caído a final de mes. De nuevo estoy muy mal económicamente (aunque esta vez sin deudas) Cabría esperar que hubiera sido una semana de lo más austera y nada festiva... cuando esto no podía estar más alejado de la realidad. Finalmente surgieron varios planes que se adaptaron perfectamente a mis necesidades y que, ante mi gran sorpresa, acabaron siendo mucho mejor de lo esperado. Hoy ha sido uno de ellos. Una noche de fiesta verdaderamente atípica, con una compañía distinta pero aún así maravillosa. Es en estos momentos, cuando mi nivel de seguridad y felicidad están en su punto más alto, que me permito flaquear un poco y escribirle un whatsapp o enviar una foto a mi "sorpresa" tinerfeña. Como era de esperar intercambiamos risas y comentarios. Y, de repente, lo suelta... Va a venir el fin de semana del 8 al 10 de Abril... JUSTO EL MISMO FIN DE SEMANA que el austriaco.

¿En serio?
¿EN SERIO?

Sí Guille, es así, entonces...  ¿cómo habré de gestionar  este tsunami afectivo que se avecina?

HONESTIDAD
TRANSPARENCIA
REALISMO

Al fin y al cabo, es la prueba que TANTO estaba esperando, solo que, como es ya habitual, el señor Universo le encanta ponerme las cositas difíciles. Al fin y al cabo, easy doesn't make you grow...



You can crucify me now...

miércoles, 16 de marzo de 2016

Waiting 3.0

"Well, I know from experience
that if you have to ask for something
more than once or twice
It wasn't yours in the first place

And that's hard to accept
when you love someone
And you're led to believe 
in their moment of need

That they want what you want
But they don't (...)"

La Primavera se acerca, los días pasan, la intensidad se acrecenta... Y de nuevo la misma canción, las mismas letras... y un sentimiento que vuelve a repetirse. Hoy no es un buen día. Pero la experiencia ya me ha demostrado que Marzo SIEMPRE será un mes extremo. Para bien o para mal. Así que Guille, hoy llora, grita, descarga y luego descansa. Piensa que hoy es solo HOY y que mañana será otro día distinto...

The roller coaster mood striking again :(


domingo, 6 de marzo de 2016

Special K

Jamás imaginé que titularía una entrada así. Pero es que recordando y recapitulando me doy cuenta de que en los últimos años las MEJORES fiestas que he tenido han tenido este mismo denominador común (wink). Son pocas aquellas que se graban tan profundamente en el recuerdo que se convierten en algo especial para siempre, pero ahí están, en mi Historia...

Ayer fue una de esas noches. Primera vez q iba a la PopAir desde julio, con Mario, con David Vázquez, como en los viejos tiempos. Y, aunque rompí varias reglas que yo mismo me había impuesto, al final no importó en absoluto. ¿Por qué? Porque esa noche, por primera vez en mucho tiempo, pude volverme a sentir como aquellas primeras noches del Verano 2013: Fuerte, seguro, confiado, aventurero y, lo más importante, LIBRE. Solo así he tenido una noche-día de lo más diferente, surrealista, divertida pero, sobre todo BUENA. 

Lo que me resulta más curioso de todo esto es como este análisis de la realidad, esta manera de percibir mi entorno y mi presente personal es igualmente compartido por una de las personas más importantes en mi vida. Después de todo lo vivido, de los buenos pero también de los malos momentos, observo como por primera vez Mario y yo estamos en puntos vitales muy parecidos. Y esto no hace más que multiplicar esta esperanza y alegría por ver como, por fin, TODO está saliendo bien. Así que, con esta dicha, sigamos adelante! :)



Imágenes de momentos para la Historia, nuestra Historia. "Flawless, absolutely flawless" GRACIAS!